Archivo | junio, 2011

Día 293. C’est fini.

29 jun


Pues sí. Ha llegado. Suena estúpido decir que parecía imposible, que creía que nunca llegaría; pero es la verdad. La última semana ha sido la semana de las últimas cosas, de las despedidas conscientes a la ciudad , pero también la de despedirme de cosas sin saber que esa era nuestra última vez. Lo mismo ha sucedido con la gente; como siempre, hay algunos que sospechas que no volverás a ver antes de irte, y otros que te hacen llorar a moco tendido recorriendo las calles pensando una sola cosa: Se ha acabado. Miradas de pena, manos cogidas con lágrimas contenidas, abrazos eternos y promesas, sobretodo promesas llenas de esperanzas futuras.

Esperanza y a la vez desolación. Al contrario que el 90% de Erasmus, este era mi 4º año fuera de casa; por lo que no he compartido muchas cosas que se viven cuando sales de casa por primera vez. Sin embargo, esto no ha que mis lazos con aquellos elegidos de entre tantos nombres que olvidé sean aún más fuertes. Más fuertes si cabe que los forjados en Madriz. Porque si hay algo que te da esta experiencia, y no cualquier otra, es algo que buscamos toda la vida: familia. Aquí he tenido mi familia. Una familia creada poco a poco. Una familia pequeñita. Pero esa familia que te hace querer quedarte aquí y ahora para siempre. Todos fuimos “despojados” e nuestros respectivos entornos, de nuestras vidas, de nuestras rutinas; y empezamos a la vez a tener que forjar unas nuevas. Y es ahí, precisamente por eso que hay una unión mágica, especial, que nunca jamás desaparecerá. Aunque no nos veamos, bastará con mirarse y sentirlo.

Porque todos hemos crecido un poco más, algunos en unos sentidos, otros en otros. Hemos ganado experiencia. Hemos aprendido a apreciar las cosas buenas de dos países a la vez que odiábamos sus respectivos defectos.

Así que siendo consciente de que París seguirá viendo familias de italianos, españoles, alemanes y franceses; pero nunca la misma, nunca la mía; me marcho. Cargada de esperanzas porque nuestra familia vuelva a unirse antes o después; pero profundamente triste porque la seguridad de estar unidos aquí y ahora se rompe.

París ha sido una ciudad muy puta, y como tal siempre la querré por lo que es, con sus cosas buenas y sus cosas malas, todo lo que te hace querer irte y todo lo que te hace querer volver a vivir aquí rompiendo las frases de meses atrás.

Así que se despide igual que como empezó, lloviendo porque estoy triste como siempre que me despido. Ya habrá tiempo de hacer un balance más optimista.

Se acabó mi Lost in Translation particular. París te amodio. À bientôt chère.

Que viene que viene…

15 jun

Ya está aquí. Ha llegado. El mes que nunca creí que llegaría en Septiembre y el que llevo temiendo medio Erasmus. No sólo ha llegado, sino que ha arrasado con los días y me planta ya en su mitad sin vergüenza ninguna. Será desconsiderado…

Han pasado tantas cosas que incluso pensar en el soleado y caluroso mayo se me hace extraño. Desde primeros de mes parece que ha vuelto el maldito y odioso otoño, y todos cruzamos los dedos cada día porque el cielo gris y lluvioso vuelva a pirarse tan pronto como volvió; más por no querer hacer aún más dramático si cabe el final que porque realmente nos impida hacer nuestra vida.

Empezar el mes haciendo turismo me ayudó a ignorar el shock de “dios mío, es junio”.Por fin vino mi hermanito, como regalo de cumple anticipado, y por fin pude compartir con él intensamente muchas cosas que le contaba por mail o por aquí; cosas que me apasionan y que odio de París; empapándole un poco de lo que es un Erasmus e incluso de esos momentos para acabar el día de cenas y pelis, birras y risas, en familia carnal y en familia parisina.

Y también “por fin” llegó mi cumple, y con ellos algunos de mis abulenses, con regalitos frikis y la paz de la amistad sin más :)
Así que tanto turismo me ha mantenido más que entretenida y agotada durante unos intensos y largos quince días.

Como digo, pasó MI 12 de junio y como ya es habitual, lo pasé comiendo con mis 4 gatos preferidos (a falta de muchos que no pudieron estar), y disfruté de regalitos tan memorables como una versión de “Lisa hoy es tu cumple” o un Cd de Grandes Éxitos Mañaneros Entre Colocs :D Gracias gracias y gracias otra vez!!

Mis ánimos universitarios ya están más que enterrados y sólo tengo unas ganas ansiosas de acabar de tener 1 día de clase por semana; aunque lamentable eso supondrá que cuando termine, terminará también esta aventura; ya que acabo mi último examen media hora antes de montarme en el tren a Ginebra.

Si el mes pasado idealizaba conscientemente todo lo que rodeaba (la droga del Sol es lo que tiene), hace unas semanas me he dado cuenta que hay ya muchas cosas que me hartan de estar aquí. Casi todo en relación a la manera en que (no) funcionan las cosas o el hermetismo parisino de la gente. Aunque llevar ya 4 meses y pico sin catar una caña o una charla con cualquiera esperando el bus, se nota.

Los temidos trámites necesarios para marcharse se van rellenando casilla a casilla con algo de pena, pero también con esperanza ya en lo que viene y en lo bueno que esto “ha” sido y aún está siendo para todas mis yos: la de antes, la de ahora y la que “viendra”.

Como siempre parece que me quedan algo tristes las entradas (normal acércandose ya los títulos de crédito), voy a poneros unas fotillos y unos breves comentarios de las quizá últimas escapaditas pour la France.

Fui a Rouen, que en español tiene un nombre menos élfico y más gañán: Ruán; donde descubrí que una ciudad pequeña no tiene por qué estar necesariamente muerta. Es una ciudad preciosísíma con sus casitas de vigas vistas y colorines. Y cómo no, su espectacular catedral sobre la cual Monet hizo más de 30 estudios de luz y que se ha convertido en mi favorita (reconozco que me siento un poco infiel para con Notre Dame!).
Y también decidí bañar mis pies un año después de hacerlo por Sevilla, sólo que al otro lado, en frío y gélido Atlántico. Digo los pies porque tras horas mirando el tiempo, decidimos ir a Dieppe porque sería el sitio que mejor haría; aunque eso no supuso que hiciese bueno xD

En fin, huyo ya a ver una peli, a no estudiar un examencillo de mañana de una que igual paso de convalidarme. Si hay cosas que no cambian de un país a otro, son las ganas de estudiar.

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